Momentos mágicos

La tarde/noche del lunes ocurrió una de las vivencias más bonitas de mi vida con ocasión de la presentación de Índigo en Madrid, en el emblemático Café Libertad 8. Arropado por numerosos compañeros de fatigas filológicas, hubo momentos mágicos. Más allá de la presentación en sí, fue una reunión de amigos comprometidos con la literatura, de los que aprendí muchísimo. Con este evento doy por concluida la promoción de dicho poemario. Pasamos página. Ahora toca enclaustrarse de nuevo para blandir la pluma y proseguir el estudio. Abrazos.

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